domingo, 9 de marzo de 2014

Daireaux


Llegué a tu pueblo buscando un poco de vos y de mí. Me lo sugeriste esa noche que te vi tan linda y contenta, como quien se prepara para ir de visita donde hace mucho no va.

Esa ligazón con el pasado, los orígenes, linajes, la sangre que corre por mi cuerpo, bombea el corazón, tira. En un afán espiritual, pero también sociológico. Cuanto más hurgo en mi historia más entiendo quién soy. Quiénes somos. De dónde vengo, adónde voy.

Pueblo expandido con la llegada del ferrocarril, que aloja hectáreas que fueron premio de genocidas que aún hoy son enaltecidos por la toponimia y las estatuas. Tan lindos eran esos campos, que fueron elegidos.

Habrás corrido por esas callecitas de tierra cuando niña, tu primer baile, la plaza, los domingos y qué más, me faltó preguntarlo.

Pasé por tu pueblo y te pienso despidiéndote de él como tantas otras jóvenes que migran a la ciudad en busca de sueños. Habrás pasado momentos difíciles, ya me han hablado de vos como la mujer luchadora que fuiste. Imagino que la vida te supo recompensar.

Ahora entiendo más de tu sonrisa, vi otras tantas parecidas, que confirman que ni los años ni las arrugas la pueden apagar. La muerte tampoco. Sonrisa de labios gruesos. Las manías, los comentarios, los gestos. Todo eso tuyo vive dentro de mí.

Historia valores principios ideales luchas pueblo guerras revoluciones judíos cristianos. España, Argentina y Rusia. Sudamérica. Latinoamericana. Bisnieta de inmigrantes. Soy esta mezcla que no ven, que no entienden, mientras me quieran encasillar.

Llegué a tu pueblo buscando un poco de vos y de mí,
y nos encontré.

domingo, 19 de enero de 2014

Poesía de aire

y si esta roca no soy muro bloqueado rio seco ni dulce ni salado no soy este cuerpo desalmado corazón que no late pecho estrecho reloj sin tiempo angustia hecha nudo demasiadas
preguntas
respiro
por
el
cauce
de
lágrimas
hundiendo
la
cara
en
un
agujero
de
sollozo
tres
insomnios
esperan
una
tormenta
de
palabras
             y en el medio la cama
                    y en un costado estás vos
dónde estoy yo
soñando
que
sueño
garabateando
lo que ya no escribo
buscando esa poesía que abre el pecho y deja pasar el aire

lunes, 22 de julio de 2013

veintiocho

22 de Julio, "La otra Luna"


Los astronautas no fueron los primeros en llegar. 
Mil ochocientos años antes, Luciano de Samosata había visitado la luna.

Nadie lo vio, nadie lo creyó; pero en lengua griega, él lo escribió.

Allá por el año 150, Luciano y sus marineros se echaron a navegar desde las columnas de Hércules, que estaban donde ahora está el estrecho de Gibraltar, y una tormenta atrapó la nave y los subió al cielo y los arrojó a la luna.

En la luna, nadie moría. Los viejos muy viejos se disolvían en el aire. Los luneros comían humo y transpiraban leche. Los ricos vestían ropas de cristal; los pobres, ropa ninguna. Los ricos tenían muchos ojos y los pobres, uno o ninguno.

Los luneros veían, en un espejo, todo lo que los terrestres hacían. Mientras duró la visita, Luciano y sus marineros recibieron, día tras día, las noticias de Atenas. 

Eduardo Galeano, "Los hijos de los días".



¿serán mis piernas las mismas?
se lanzaron una vez a andar
secas y marrones
tantos caminos
formas de caminar
en invierno las olvido
tiesas y fuertes
siguen saliendo a buscar
a escapar
tardes de abismos
trote galope corrida
tienen refugio
donde parar

me han llevado a sus brazos
la creadora
prolijas o torcidas
fueron a su par
la sospecha del diván
las riñas tienen sentido
el miedo ha sido tan grande
miedo de hoy

rituales para asimilar
cuándo se podrán acercar
almas distantes
se han ido, nunca se fueron
todo perdura adentro
vibrándome

un deseo al tiempo
no dejes nada que no dependa de mí

domingo, 2 de junio de 2013

La banda de los calefones

Era una noche entre todas las de mi casa de Artigas. Mi hermano chiquito y yo ocho años. En mi cabeza, ladrones, cerraduras y ventanas vulnerables. Unos ladrones sueltos: la banda de los calefones. De repente, pasos firmes. Un hombre alto, con campera y pantalones de cuero. Una rejilla en la boca. Sus manos al calor del calefón. Por el calor fuerzas y poderes especiales, como otra apariencia frente a las víctimas. Mi familia en peligro. Los asesinos de antes estrategas. Pero ese día no.  
A la mañana siguiente, mi tío Manuel abajo en la puerta. Mi mamá zapatos de taco rojos, mi papá la corbata de seda más fina, mi hermano un gorrito de lana nuevo y yo un moño grande y fucsia en la cabeza. Manuel muy extraño, él siempre muy clásico con su ropa, y sin embargo, ese día una campera de cuero. El tío un abrazo fuerte a cada uno, un lugar donde nunca. Su auto blanco, mi papá adelante y los demás atrás. Manuel y sus sonrisas. A lo lejos un puente. Al costado del auto una hornalla y sus manos al calor. Mis papás como si nada, yo con los ojos redondos. 

viernes, 10 de mayo de 2013

Obturador

callar o morir
gritar o morir
el sueño está en tu arte
cuando no duerme de miedo
espera resurrección de sombras
el roce de la película sensible 

correr o callar
volver o gritar
diafragma con nudo
tiempo anacrónico de oscuridad
tu costado de luz
es mi costado de flores 

jueves, 29 de noviembre de 2012


por fin empezaste a pedalear
ruedas mágicas
con los ojos y el pecho bien abiertos
sentiste el viento enérgico en la cara
te abrazó el cuerpo
atravesaste  brisas que hacen piruetas

levantá vuelo
volvé a tu cielo de colores
ya lo alcanzás
abrazalo fuerte, no lo sueltes
es vida, energía, alma
vos que siempre anduviste con los pies despegados
liviana, flotando en mundos paralelos

bicicleta voladora
de plastilina
dominguera y liviana
como levitar en la madrugada
en el frio del invierno
un globo aerostático
lleno de gas comprimido
a punto de explotar

tu acto creativo es para vos
sos para él

domingo, 22 de julio de 2012

amor rojo

la peor vejez es sentirse sólo y triste pasar un cumpleaños sin un abrazo el tic tac del reloj que retumba en el silencio de la habitación y del living y de la cocina tac tic tac la mugre del sócalo las plantas muertas comida vencida en la heladera De qué hablás sentidos música poesía el vacío esa es la mugre del sócalo y la pudrición de las plantas y la comida                el dolor ajeno propio de todos el frio del alma que desatornilla las articulaciones espíritu durmiente constelación nube bagatela brisa la no-materia que vive por encima de tu cabeza lejos del martillo que te aplasta de los muñequitos vestidos de traje que te oprimen a un centímetro de distancia de los nudos tejidos enriedos como tu pelo fino y enmarañado tan cerca como para transformarlo todo en un sueño ligero y otro y otro más una estrella fugaz una palabra suave la imaginación de alto vuelo             el suelo mediocre un cielo inalcanzable la altura de tu ego egoísmo ambición pero de la buena no es digno gritar que te quieran magia en el aire cosquillas en la panza obnubilación anhelo ideal revolución el sueño eterno de la revolución de amor constante no líneal alborotada renovadora como escoba que barre bien divertimento en el patio música al amanecer el corazón la bandera de la batalla               un papelito en mi bolsillo te amo sin rulo ni acotaciones                  los días son una repetición, transformación de la materia y el pensamiento, la normalidad, la corriente, el caudal de la vida cotidiana, podría ser la verdadera interna revolución, Acaso buscás siempre buscar, permanecer es trascender lo normal, un corte transversal a la rutina, hay tiempo mientras haya vida, y nada más, ni menos, esta cuenta regresiva no tuvo sentido, de mientras seguimos perdiendo algo, al lado del camino mientras todo pasa, dormir tomados de la mano, soñando con vos, una mirada transparente, confianzuda, una media sonrisa con labios claros, No será eso te amo, la sangre que expulsás es el amor más rojo, rebelde, y también el que crecerá en tu vientre, todo vive dentro tuyo, lo que desborda queda flotando por fuera, abrazarlo suave para que no se pierda, amor rojo, intenso y clásico, No será frívolo el rojo exuberante

martes, 19 de junio de 2012

barro para los monos de seda


los monos bailan en jaulas invisibles, quieren que imites sus muecas vacías, vos sos perro, fiel compañero, preferís apoyar la trompa en la pierna de quien te acariciará toda la vida
vos no podés burlarte de los días, sos arañita que teje su tela, nudo por nudo, llega al centro y no puede salir, enmarañada
los monos te invitan a pasar noches en espacios pequeños, al ras del suelo, vos sos golondrina cansada de agitar sus alas y volar tan poco, no querés resignarte a tocar el cielo
no te lucís frente a los extraños, sos tortuga que se esconde bajo su caparazón, no te movés cuando el invierno cala los huesos, cada año una marca nueva
los monos juegan con quien sea que les tire un maní, vos sos pez que muere fuera del agua cálida, te hundís sin tu hábitat, sin el cardumen que te vio crecer
ellos ríen porque sí, sos delfín que se emociona por lo que ocurre a su alrededor, que sufre cuando un chico con los ojos mojados pega su nariz contra el vidrio
los monos agitan su cola, vos sos canguro que salta de amor, de pasión, de locura infinita, saltás para sentir las partículas que pasan volando
los monos te quieren correr, justo a vos que sos liebre desesperada por alcanzar el tiempo y cuanto más rápido avanzás más se te escapa y entrenás tus patitas cada día para llegar donde no haga falta correr
los monos visten de seda, oveja lanuda sos, abrigo caliente para quienes mueren de frio, te esquilás aunque llueva, estás liberada de vestiduras

monos de seda, vos tierra húmeda, barro de los descalzos

jueves, 31 de mayo de 2012

Impenetrable


            Hermética, como el pimpollo que aún no floreció, el jazmín acurrucado dentro suyo. Seca, como los ojos que duelen sin saber llorar, el invierno evaporó su humedad. Inmóvil, no puede seguir la danza del vientre. Durmiente, no siente nada del exterior, ni una caricia. Sólo es carne en medio de un silencio que agujerea los oídos, mutila el alma.
            Existen tiempos que se está perdiendo, cuerpos sin conocer, la frescura de la brisa. Conoce la inmaterialidad que antes la sedujo, los espacios que se abren y la libertad siempre hermosa. Recuerda la humedad, la necesidad de explorar, las caricias que la alborotaron. Aún mira por su agujerito lo que los otros no llegan a percibir.     
            Su círculo es cada vez más pequeño. Debería abrirse, aflojarse, gritar, desde las entrañas. El desierto convertirse en mar de náufragos. Se queda allí, en la quietud, como un cachorro en el regazo de su madre, escondiéndose tras el vello. Teme no volver a florecer. 

martes, 22 de mayo de 2012

hay que tejer
la esperanza, los lazos sociales, la alegría
el cielo, el viento, la brisa
espacios, puertas, ventanas
colores, sonidos 
el cuerpo, la piel que lo abriga
destejer y volver a empezar si fuera necesario
hay que tejerlo todo
incluso el tiempo, el amor
y dejar un pedacito roto para un descosido

miércoles, 4 de abril de 2012

Cada día, la sonrisa, la noticia, el punto a dos agujas.
En los ojos, la boca, los lunares de mi padre.
Mujer de manos luchadoras, tallaron el camino.
Soy también ojos, lunares y boca.

lunes, 19 de marzo de 2012

pero es

si no fuera por las sombras sugerentes
los cielos que invento en la ventana
la rebeldía y la revolución
los mundos paralelos infinitos
las cosquillas en los pies
si no fuera por el papelito aún clavado en la pared
porque todo tiempo pasado fue mejor
por no ser moderna
pura ambición de utopías
si no fuera por las muñecas los libros las películas
el suelo la pared el desamor
una desazón que ahueca el alma
si no fuera, me quedaría
pero es


no me conformé
no quise renunciar al sol y las estrellas
a la bocanada de aire inquietando el pecho
a lo hondo e inexplicable
una vez inventé la huida
atravesando la normalidad
la cotidianeidad mágica
hasta morir de soledad
nunca volví

no solté la unicidad que gané en la batalla
no me sentí otra vez en ese núcleo duro
de amor hermandad envejecer juntos

me perdí en la asfixia
me pierdo en la holgura
de mi casa de mi cama
de mi mente sin punto ni fin

jueves, 16 de febrero de 2012

mamuschkas

ánima y carne
desencontradas

indiferentes
desean nada
esperan algo
sólo ven signos
tatuados se evaporan
sin tinta ni piel
vuelo ni brisa
las migas añejas en el frasco
sobras de alguna cotidianeidad
una mamuschka dentro de otra

las capas de la soledad
refugio inquebrantable
en el medio lo olvidado

impenetrable
no encuentra palabras
ni foto, ni canción
lejos la niña llora
mujer sin lágrimas
llenar la casa de flores
la almohada de sueños
un mantel amorfo
el sol en la sombra
una mariposa en la ventana
cobarde

domingo, 2 de octubre de 2011

punto de fuga


estrecha mi cintura se mueve ágilmente
huyendo tras una melodía
cortando el aire que falta entre los cuerpos
dibujando un pasadizo
entre lo que existe y lo que no
buscando un roce
encontrándose a sí misma
siendo más que un perímetro, un diámetro
el contorno de un deseo
una utopía que vuela junto al viento
ya no es el aire entre los cuerpos
respira libertad
una bocanada de destino incierto
una insignia en el abdomen
marcada con fuego
cuando aún rondaba la inocencia
y el huracán del tiempo no había pasado
nada vuelve, todo se queda
un punto de fuga sin retorno

sábado, 17 de septiembre de 2011

Hermético


En el fondo del cuerpo, llevaba un enigma. Indescifrable e incierto, como las palabras que solía pronunciar. El lenguaje, su mayor virtud, no podía desenmarañar el nudo de su herida profunda y altiva, que iba desangrando cada parte de sí.

La muerte del enigma era el permanecer, sólo así podría continuar. Sus ojos, ofuscados por la niebla de signos, no le permitían ver el camino. Necesitaba ahora otro renacer, inconsciente, irreal, daba lo mismo. Dar vida a una nueva encrucijada, hasta dejarla morir una vez más para seguir.
Con el cuerpo mutilado, iba escupiendo lo que intentaba comunicar, mientras no hacía más que perderse entre preguntas y exclamaciones. Conocía el mundo tras las heridas, pero no podía permitirse que escapara algún enigma. Suponiendo que ahí estaba el código compartido: en sacarle provecho a las incomodidades que se refugiaban en la rutina.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

especie en extinción


mi naturaleza se retuerce de pena
desperdiciada en un rincón
soberana de un imperio
que aún no hayó descendencia
en un tiempo anacrónico
lleva un nombre en sus entrañas
abre sus sentidos
estimulados por las formas y colores y sonidos
creció junto al miedo de perder sus raíces
es tronco sólido
ramas que exploran el mundo
flores bellas y frágiles que resplandecen
mi naturaleza forja un camino
con fuerza
sin saber de otras especies.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Nylon

El nylon que cubre el sillón de tela importada
el frio de la habitación que mis hijos dejaron hace tiempo
la sonrisa de mi marido en blanco y negro
la araña del comedor que ya no alumbra reuniones
el espejo, que mira a este rostro arrugado al pasar.

Caminar vestido de traje, una mañana invernal
en medio de infinitos cuerpos autómatas
no perciben que estoy ahí
no les importa qué estoy pensando, ni sintiendo
ya no quiero este trabajo que consume mis días
quizás ellos tampoco desean el suyo
pero no hay posibilidad de conexión
caminamos en silencio
encerrados en una cápsula invisible
escuchando música, leyendo el diario
ignorándonos.

Un futuro que late en mi mente, incierto
una caricia desconocida, distante
exigencias y esfuerzos que nadie comprende
historias que nacen como olas impetuosas
que estallan golpeando contra una roca
o mueren llegando a la orilla ya sin fuerza, inconsistentes
un mar de dudas, de asuntos no resueltos
una playa de arena caliente,
quema como el miedo de no sentir la brisa
cuerpos y rostros que se alejan hacia el horizonte
dibujando un paisaje entre lo perfecto y desolado.

La cama de mi hermana desarmada e intacta
los sueños no cumplidos en la almohada
sus artesanías incompletas
las que le quedaron por inventar
una hebra dorada en el peine con el que desenredaba su cabello largo
una palabra de afecto que hace eco en mi cuerpo vacío
un grito que no pude soltar
y su cuerpo yaciendo en mis brazos.

viernes, 22 de julio de 2011

fantasmas peleándole al viento


los fantasmas corren la noche, la mañana
llenos de lágrimas hondas
de sueños cortados con tijera
atravesando el viento con brazos débiles
queriendo tocar lo inalcanzable
sin mirar las huellas de sus pasos gigantes
ansiosos, firmes
valientes al amanecer
temerosos al llegar el ocaso
quiero perderlos
vuelven a mí
buscan llenar sus bolsillos de sueños reciclables
tapándose los ojos, las orejas
no quieren oír sobre el camino que dejaron
no quieren ver la transfiguración de los cuerpos
cuando entraron a la casa arrasaron con todo
nos dejaron en sombras
guardaron un suvenir apretado en las manos
un papelito, una quitapenas
su invisibilidad abre el juego
podemos simular que no están
rodar por el pasto
sentir la brisa en las mejillas
acariciar la piel tensa
armar un bricolaje de utopías

sábado, 16 de julio de 2011

En un Soplo Profundo en Luna Plateada

Porque los 26 años no vienen solos... Vienen acompañados de velada artística y fiesta!






jueves, 30 de junio de 2011

Desencuentro

¿Por qué cuesta sudor
un secreto logrado en medio de una comedia?
¿Dónde empieza el destino
de un niño que espera tras su dulzura?
¿Para qué necesita el hombre
una lágrima vendida por gloria?
¿Cuándo llega el tranvía
para un loco vuelto barro?
¿Cómo se codea el amor
con un cuerpo que sólo ve a través del espejo?

Si dos historias van por caminos paralelos,
no hay preguntas para su desencuentro.