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jueves, 5 de julio de 2018

Let me be

donde no hago
cuando no tengo
podría salir
a cazar vientos
sería lindo que...
estoy tan despeinada, mi amor

no soy sagrada
nadie es feliz
no hay perros ladrando en mi puerta
muere el corazón
gritando
Let me be

solo pienso en:
poesías tristes
por qué no estamos
Bichitx
juntxs - solxs - vivxs.

martes, 26 de junio de 2018

motorpsico



siempre tengo a mano - para

un Polonio - el dolor
faro en el alma - la oscuridad
viento en la cabeza - irme a volar
mar frenético de deseos - salpicarme la cara
atardecer - dejar de sentir el cuerpo

el ranchito donde descansan los grandes sueños

viernes, 15 de junio de 2018

pulcro vacíe fría amortajades mandatxs grano extrema muerta

la pulcro
de la casa vacíe
suelo fría
gritan dolor
cuerpas amortajades
burlando las mandatxs
guiones plagiadxs
surcan pozos de amargura

mascando el tiempa
mujer podrías entederme
hablemos da todx
¿no queréis saber cómo se siente?
somas un grano
en la cula de todes
quieran o no
guste o no
(la única o para el no)
extrema o muerta


lluvia roja


llueven planetas
chamusca la humedad
                barriendo deshechos
desanida la mujer que fuiste
aire espeso
engordando los muslos
cielo migrante
la lluvia te recuerda:
un día salió tu sol
luna incansable espera
lluvia roja
                no te quería
te espero
hundir las manos en ritos paganos
luna menguante
                intersticio
                               sol - noche
luna llena
lluvia roja
halago de lo perdido
luna nueva
                nace animosamente.

viernes, 4 de mayo de 2018

nada

no era nada
todo eso que sabías
los domingos de llanto
lo que creíste era el amor
no es nada
la muestra
una pregunta
la certeza en la explicación
no son nada
los días que soñaste
las células que acobijaste con dolor

viernes, 23 de febrero de 2018

bastaba


bastaba
cerrar la ventana cuando hacía frío de gato
alcanzar al espejo para peinarme la raya
una casa al aire libre
encerrarse para quedar a la intemperie
una pared en la araña
correr el mar para mirar la cortina
taparse los ojos para ver la inmensidad
la claridad perforando los párpados
acostarse a las 10
dormir con el cuerpo enterrado para que no te encuentren los moñitos
el faro en la ventana
la lumbre tenue y titilante de una vela de siglos atrás
las dunas desarmadas
la historia viva de un pueblo
               escupirle la cara a la modernidad
               sincronizarse con el tiempo y la naturaleza
               buscar la luna nueva
               un sol recostado en el mar
               el tornasol del ocaso
               la espuma de las olas
               el canto del gallo al amanecer
               bastaban 12 segundos de oscuridad

jueves, 22 de febrero de 2018

Ahí va el Polonio

Creía conocerme cada metro cuadrado de arena cada ranchito pero ta apenas llegué casi mucho me parecía nuevo Y hasta descuidado el pasto tan crecido Al fin y al cabo había venido fuera de temporada la última vez En la playa todo era mucho bueno nuevamente La arena bastante blanca las piedras las casitas dispuestas a la que me importa Descubrí que el rancho what a shity life ahora es un hostel nuevo y grande Lo más salado es la puesta del sol zarpada Las paredes de los ranchos blancos se ven con un tornasol naranja Los minutos siguientes cuando el sol se esconde el cielo queda vacío como el pecho un blanco incoloro ta Hasta que todo se cubre de un manto rosado Ya de noche pila de estrellas nunca ví tantas Y Cada doce segundos
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el faro echando luz

viernes, 9 de febrero de 2018

ya no es extraño extrañar-te

puedo decir si te extraño
¿puedo decir que no te extraño?
bah, no
mentira
claro que te extraño
pasa que:
sos un hábito
como llegar y hojear el diario
o bañarse con mucho sueño
o sacar una foto del atardecer
mezclar leche con nesquik
ya no es extraño
esto de:
pensar- tus aromas
sentir- en vos.

inventario

papeles años 2000: en alguna caja
disco rígido: roto
compact discs: perdidos
dvds: archivados
micro sd 8 giga bytes: robada
micro sd 32 giga bytes: vacía
blog: poesías publicadas, incorporar relatos
nube azul: bastante vacía
nube celeste, amarilla y verde: casi llena
my space: desactivado, contenido recuperado
fotolog: en desuso, contenido nunca guardado
efebe: activo, hacer backup
molino de viento: casi lleno, desordenado
insta: efímero, archivo atomizado
armadillos: escondidos en el techo
heráclitos: muchos en las plantas
demogorgon: pocos en el baño
reptiles: algunos en la ventana
cicatrices: en la ingle (3)
quemaduras: en músculos papilares
España: extrasistoles en la cabeza

viernes, 2 de febrero de 2018

asesina

yo los maté a todos.
a partir de los 4 años
cuando comprendí la muerte,
a pesar de parecerle imposible a la tarotista clásica
y amargada de la avenida nazca,
los fui matando a todos.
uno a uno iban muriendo
trágicamente.
enfermedad terminal,
accidente fatal,
asesinato brutal,
imprudencia y mala suerte
sus causas de muerte.
me declaro culpable.
nunca maté a semilla,
a semilla sí que no la maté.
semilla era potencialmente muchas plantas.
me declaro inocente.
finalmente la botánica nerviosa
y mala tenía razón,
una nueva semilla no suplantará a la anterior.
a la próxima la voy a matar.
por las dudas que sea
potencialmente muchas otras plantas.
escucho una ambulancia
¿y ahora a quién maté?

miércoles, 31 de enero de 2018

high definition

estoy pensando
en lo que ansío
con otras formas
viene en poesías que aún no escribí
en libros acumulados/ por adquirir
veo el porvenir en fotos coloridas
sin rostros en alta definición
cuerpos con retazos de ropa
ciertos puntos del mapa que
a su vez, vienen con obras de teatro
y escritoras de otros continentes
con la mirada cálida sobre lo cotidiano
me recuerdan sentarme a tipear
sintiéndolo todo
jugarle al tiempo una rayuela
abril, qué bello abril
le temo pavura
hubiera sido
no había manera que sea
abril
le temo llanto
estiro esta sensación
de poesía liviana
y el tiempo que no importa
que no pasa
aún falta para abril. 

pluma del dolor/ para expulsar

tenía esta pluma del dolor, guardada en el cajón más oculto de mis obritas literarias. pude escribir, pude hablar hasta por los codos y el vientre (siempre con la convicción de que tenemos que hablar más de esto), pero no pude traspasar ese umbral que reside en la vieja discusión acerca de si es lo que define a una obra: su publicación. un día tuve el impulso, pero lo releí y decidí mejor no, demasiado personal, pensé, por qué tanta exposición autobiográfica. como si no me desnudara con cada poesía que escribo desde los 14 años. el temor entonces no era que me vieran desnuda, era que supieran cómo se sentía. hasta que gracias a una artista madrileña* volví a descubrir que para esto nací con un lápiz en la mano, para transformarlo todo en poesía. con la poesía se dan muchas batallas, con ella también luchamos las mujeres contra todo lo que nos quieren imponer a propósito de nuestra naturaleza.

gracias a los puños de estas mujeres escritoras** por ayudar a que me atreva a publicar, a reafirmar que debía hacerlo. ratón, manchita blanca, semilla, hay que nombrarlo todo. las invito también a ustedes a hablar, a escribir, a contar.

--

qué atesoro
en mi vientre hoy
latido de ilusión
la más profunda que sentí jamás
tanta plenitud
aprieta el botón del jean
explota el corpiño
hay que comer bien
me acuesto y pienso:
un alma incipiente
se abrió un huequito entre los dos
maravilloso desarrollo
obra mágica de la naturaleza
lanzo al espacio cohetes de ideas
tan surreal
el futuro se ve encantador.


la sangre irrumpe
transformándolo todo
Semilla no late más
ilusión se desintegró
vacío y angustia
miedo extremo al dolor
ansiedad de superar
de re-inventar
no atesoro más que:
un listado de nombres por llamar
un cuerpo empezado a cambiar.

cómo expulsar restos de mí
sangra y duele
el rojo cambió de color
nuevos sentidos para mi ser mujer
hay que terminar con esto
si casi no empezó
tenés que ser valiente
no te vayas a desangrar
los sueños se van por las cañerías
me doblo en el bidet
alivio y vacío.

un calendario de 9 meses que no fue
eventos sin panza
me miro mucho al espejo
caderas ensanchadas
quisiera adelgazar
usar mis pantalones preferidos
quisiera publicar muchos libros
quiero muchas cosas
tenés que ser paciente
no todo se puede controlar
siempre mis deseos fueron más rápidos que los días.

--

*http://www.eldiario.es/nidos/Cuerpo-embarazada-embrion-historia-abortos_0_732827460.html, por Paula Bonet.

**http://www.eldiario.es/nidos/escenas-intimas-hablar-aborto-espontaneo_0_693281500.html, por Luna Miguel.

jueves, 4 de enero de 2018

abrir el pecho musical

vuelvo a las letras
al rock oscuro
un puño que reconozco
en su tornasol
una guitarra con sabor a lágrimas
laberinto con las curvas de mis ideas
buscando algún canal de transmisión
hacia lo profundo
de nuestro arte melancólico
vagabundo y sin dueño
el destino trunco
de los incansables
cambiarse el nombre un rato
ser desconocidos
borrar las historias
publicaciones
conservar el perfil
qué me amarra a este sentimiento
de nostalgia y perdición
de sueños de juventud
desesperada
en tu reflejo me encuentro
me siento libre buscándome
suena una cajita musical
cada vez que me abro el pecho y hurgo

miércoles, 27 de diciembre de 2017

religión

adentrarse en la ficción
perderse en la literatura
deglutir páginas
devorar la pantalla
fanatismo por lo surreal
una devota de la fantasía
creyente de todas las historias
ofrenda a lo imposible
escapar por la costura de un libro
y no volver más.

martes, 21 de noviembre de 2017

Railay



Quisiera estar allí, donde el tiempo se abstiene en lo hermoso del sol cayendo en el mar. Lejos, donde lo absurdo del destino no nos encuentra. Juntos, soñando un horizonte infinito en las narices. Atardeciendo un cielo imposible, abarcando toda la naturaleza a nuestro favor.

Florecer



Hay que buscar el rincón, cambiar la tierra, incluso hasta encontrar sombra cuando el sol queme. Hay que arrancarse las malezas, las hojas secas, incluso hasta las hormigas. Hay que ahogarse en lluvias intensas, resistir tormentas, incluso hasta marchitarse. Hay que ser paciente, no se sabe cuánto llevará. Para florecer.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

hoy solo sé escribir

quizás tenga que sentarme a escribir
desde lo profundo
el vacío
una narración del cuerpo
entretejida con los sueños
creo que tengo que escribir, sí
hasta de la fe
la fe y las creencias en mi propio dios
contar desde la tristeza
la eterna reflexión sobre el tiempo
las trampas del tiempo
mirando desde la ventana
la cronología de una psiquis
susana contra el patriarcado
nuevas personajas
coexisten
todas hoy lloramos
debería sentarme a escribir
sobre el desconsuelo
la desilusión
también sobre la esperanza
no una esperanza mediocre
las esperanzas de las utópicas
múltiples
poderosas y brillantes

miércoles, 19 de julio de 2017

lo minúsculo

te extraño en el plato de comida,
el sazón de las especias
un ingrediente caro para darse un gustito
la abundancia sin desperdicio
en la sopa caliente con queso y pan
la olla humeante, desprendiendo aromas por el pasillo
en la charla de los comensales
en el muchas gracias, ¿un poquito más?
te extraño ahí en lo minúsculo de la educación.

sábado, 20 de mayo de 2017

sunset

el agua es su elemento
repite como un mantra debajo del agua tibia y cristalina 
los peces llevan todos los colores de su aura
ya no se mira las manos, son parte del medio
el sol le inyecta energía y el viento sensibilidad hacia todo lo que la rodea
al atardecer una pena dulce le recorre el pecho 
se pregunta por sus nombres
quién es
piensa en el concepto misterioso tiempo
una sensación de vacío le arquea los labios
entonces llega la noche y suenan melodías hondas 
corren brisas de imaginación 
miles de visualizaciones en un entre abrir y cerrar los ojos 
nunca creó tantos mundos como hoy

martes, 25 de abril de 2017

Coco

El coco tiene un aroma y sabor muy tuyo, muy nuestro. Como los caramelos "cremita" que me comprabas o los havanet que no se fabrican más, esa textura perfecta. Los coquitos de la panadería de abajo o los que te hice caseros una de nuestras últimas tardes al volver del trabajo. El coco y nuestras charlas hermosas, tu mirada azul. Hoy justito 25 estoy cocinando un flan de coco. Asomé la nariz para ver si estaba listo y cuando el aroma dulce me abrazó volví a sentir que vivís hasta en los sabores. Y disfruto cocinar cuando pienso que me estás enseñando, aplaudiendo, alentando. Cuando siento todo tu legado y la tradición familiar en mis manos. Fuiste el maestro de mi corazón. Y te extraño tanto que no dejo de pensarte ningún día y aunque va un mes más sigo sin creer que es verdad.

sábado, 18 de febrero de 2017

Segundo Veinte

Estoy sentada en el balcón con una pincita de depilar y la vista "que Dios te conserve" sacándole pelitos a mi abuela de la pera, estoy apoyada en la baranda mirando a Toti comer alpiste o a los autos pasar o a los vecinos caminar entre los árboles que decoran el paisaje. Estamos todos afuera porque es año nuevo y la radio ya cantó las doce, entren suplico que me dan miedo los fuegos artificiales aunque prendo una estrellita con el cuerpo bien alejado de mi mano.
Estamos sentados alrededor de la mesa larga comiendo fideos con tuco o haciendo el seder de pesaj con kneidalaj, pollo y matzá. Estoy parada frente a un cuadro con dos nenes descalzos y experimento por primera vez la sensibilidad social con apenas unos años de vida. Miro las fotos del bargueño, al lado de las copas de cristal grueso naranja, y me siento muy protagonista de la historia de esta casa.Estoy en la cocina, es el mediodía y recién vuelvo del jardín estoy con mi mamá que me compró los pin y pon en la librería de abajo. Almorzamos bifes que cocinó la aba y con el zeide mojamos el pancito, tinke le dicen. La aba y mi mamá me retan porque como como poco, hay chicos que no tienen para comer me dicen y me pongo a llorar sintiendo una gran pena adentro. Otra vez la sensibilidad social. Hoy es domingo, mi papá apoyado en los azulejos se está despidiendo de mí para ir a ver a Vélez, le pido que se quede un rato más.Estoy en el baño parada en el banco naranja para llegar a lavarme los dientes con el cepillito rosa, es que hoy me quedé a dormir. A veces me baño con el shampoo de la aba Revlon que tiene un olor muy especial.
Estoy acostada en la cama mirando la novela con mi mamá y la aba, durmiendo otra vez en el medio de mis abuelos, sintiéndome la nena más feliz y afortunada del planeta, comiendo bombones de fruta. Estoy acostada al lado de mi abuelo, está enfermo pero él siempre adelante con los faroles, está muy ilusionado porque me voy a casar. Lo abrazo y me apoyo en su pecho, le digo que lo quiero mucho y me dice yo también con la voz chistosa de siempre. Y nos quedamos un buen rato apretándonos en silencio, con la nostalgia de quien sabe que no hay para siempre, queriendo detener el tiempo y el espacio. Eso mismo que hoy se me escurre entre los dedos. Siempre supe que ser adulta dolía mucho.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Freezer

Queda poco de tu tuco y eso me hace llorar, como las frutillas. Vos vivís en los sabores que mi boca ha disfrutado tantos años. Ahí donde se mantiene la tradición, lo familiar, lo que solo se consigue en casa. Como el "tinke", el pancito que mojábamos en el bife los mediodías cuando volvía del jardín. Los aromas de tu olla eran únicos e inconfundibles. Y prepararlos también eran una manera de adorarme. Vos me decías que había aprendido bien de ustedes los cocineros, que me salía con buen sabor la comida. (También que manejaba bien aún cuando todos pensaban lo contrario) Siempre con tanta confianza en lo que hacía, creo que porque veías el esfuerzo y el amor que ponía a través de las manos. Ojalá me hubiera quedado algún beso en el freezer, algún abrazo apretado, una media sonrisa. Al menos tengo algunos secretos de tus recetas.

miércoles, 25 de enero de 2017

Mar de Andamán

Te quiero más que a mí vida y no estás acá, en el mundo material. Eso es muy complejo para la esfera de los sentimientos, que abarca todo mi cuerpo como un manto y lo rodea. En el mundo metafísico tu permanencia es maravillosa. Más la herida por la pérdida de tu abrazo sólido duele tanto, está tan abierta, que ni todo el mar de Andamán la puede cicatrizar.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Las veces que lloré por mi abuelo:

En mis primeros años le escondía los cigarrillos para que no fume. Cuando le recomendaron dejarlo, lloraba si lo veía fumar.
Cuando tenía unos 10 años, un auto le rompió los ligamentos de la rodilla y lo operaron. Lloraba de verlo en la cama con un yeso.
En varias oportunidades me contó a mí o a otros mientras estaba presente la historia de cuando le apuntaron con un arma para robarle, en el billar que iba con los amigos. Todas las veces lloré de imaginarme la situación donde él estaba en peligro.
Un verano estaba en mar del plata con mis papás y mi hermano, y lo extrañé tanto hasta llorar.
Cuando tenía 15, tuvo un infarto. Lloré con la congoja más profunda y el miedo más grande de perderlo.
10 años después, otro problema del corazón. Nuevamente lo mismo.
Desde los 4 años, que falleció mi abuela, su esposa, hasta que me fui a vivir sola, a un departamento a unos metros de distancia del suyo, muchas noches me agarraron ataques de llanto y angustía, por miedo a que la vida me lo arrebate de la noche a la mañana, sin avisar.
A los 25 viajé a Israel, era la primera vez que me iba lejos. Mientras subía las escaleras de Ezeiza y mi familia se iba haciendo pequeñita agitando sus manos en forma de saludo, miraba a mi abuelo y se me caían las lágrimas. Me angustiaba pasar tiempo lejos de él.
Lloré con toda la ira, me desgarré el corazón de dolor, grité hasta quedarme afónica, pataleé, golpeé, el día que supe que estaba enfermo y ya no había nada por hacer. Y desde ahí mi corazón no pudo volver a mantener su ritmo.
Lloré con rabia todas las veces que lo decepcionaron, lo lastimaron, recibió palabras agresivas que no merecía. Aún enfermo, aún cuando ya no está. Pobrecito mi abuelo, profanan su memoria. Todavía no puede descansar en paz. Siempre te voy a honrar, te voy a defender. Como lo hice todos los días de mi vida. Porque nadie te quiere como yo y me alivia saber que lo sabías, lo sentías.
Tantas veces lloré por vos y lo seguiría haciendo, porque no cambiaría ni un día ni un sentimiento de los que vivimos juntos. Porque nada valió más la pena que disfrutar 31 años de tus abrazos, de este amor que mueve montañas, de tu aliento, tu comprensión, tus consejos. Charlas, paseos a la garita, al rosedal, regalitos comprados en el subte. Dormir en el medio de la cama entre vos y la aba. Frutillas con naranja, tuco, aceitunas, latkes de papá. Lo que sea hacías por mí. No me voy a olvidar cómo me cuidaste y te preocupaste por mí cuando volví a vivir sola, lo más lindo era sentir que no estaba sola si estabas cerca mío. Sé que te acompañé mucho en tu soledad los últimos años, que tenías una ocupación que te hacía sentir importante, era pensar en mí, traerme comida todas las noches, ser vecinos. Y lo lindo que la pasábamos cuando venías a cenar con Fede y conmigo y nos contabas tantas historias, anécdotas. Nos elegías para ser los transmisores de tu legado, de tu historia de vida.
Tantas veces lloré por mi abuelo y ahora, que es cuando más tiempo pasé sin verlo ni hablar, hay días que el dolor me apaga el alma, y sin embargo no puedo llorar y quisiera meterme en el pozo de la angustia, pero una fuerza poderosa me tracciona a la superficie. Y aunque ya sepas lo difícil que es para mí extrañarte, no puedo más que escribir y escribir infinitos renglones de amor y dolor. Y soñarte, abrazándonos.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Sabrina

Sabrina: mis padres me dieron la vida y un nombre. Un nombre que carga el sentido de mi existencia en tu mundo. Suena a todo el amor que recibí en el primer instante en que llegué, que acumulé y atesoro hasta hoy. Una chapita cuando nací, una pulsera a los doce que tenían grabadas mis letras “Sabrina”, siempre fui tan resonante. Realmente me sentí importante, imprescindible, especial, única por serlo para vos. Fui sostenida cada vez que me lastimé, lloré, perdí, acompañada cada vez que logré algo, me acerqué, lo alcancé, avancé. Mi nombre habitó diversos espacios y casas, hasta que llegó a tu mismo piso, ganó muchos adjetivos que lo acompañen. Nadie que no tenga mi voz inconfundible, cuando los ojos no me distinguen, lo puede utilizar. "No sabés el orgullo y alegría que sentí cuando escuché por el micrófono 'Licenciada Sabrina'". No permitís hablar mal de mi nombre, nadie me puede hacer mal ¿Quién será Sabrina ahora? ¿Me faltará alguna letra? ¿Me volveré un ser diminuto e insignificante, invisible? Ya estoy extrañando ser nombrada por la voz gruesa e imponente, los abrazos apoyada en ese pecho fuerte y contenedor. Mi nombre lleva un pedazo de tu alma, nuestro lazo de sangre y amor es eterno.

viernes, 21 de octubre de 2016

Todos los brazos

Hoy, dame un beso. Se sabe entonces que también un abrazo fuerte aunque flaco aunque débil nos abrazamos con todos los brazos que encontramos y la cara y el pecho y los miedos. Siempre el idioma de los abrazos, nadie nos entiende mejor. Y la lima del tiempo que nos muerde, la pateamos.

domingo, 25 de septiembre de 2016

notas

qué aflora 
en la explosión de mi carne
por la rotura del pantalón
se intenta contener
aún arde
y tus ojos desorbitados
hunden la piel
estacas prendidas fuego
recuerdos huracanados
te arremolinan el pelo
dame la tijera
para recortar 
las atmósferas cerebrales que te alojan
quién voy a ser cuando tu boca selle mi nombre

viernes, 26 de agosto de 2016

carta pesta

como un rayo los años
un soplo profundo la vida
papelitos en blocks
anotaciones no te olvides
garabatos en el aparador
mensajitos te amo
apuntes de una teoría que te partió la cabeza
las décadas en cajas

lunes, 25 de julio de 2016

Vitrinas de tiempo (El futuro llegó hace rato)

El futuro es una nube amorfa de color nítido, va tomando diferentes figuras. De vez en cuando quiero encajarla en los moldes de los legados, se me escurre entre los dedos. Como las utopías camino un paso, se aleja dos, inalcanzable. Mi caminante interior tiene un ritmo confuso y desordenado cuando se aparta del camino. Va por la calles visualizando las puertas que albergarán los sueños, las ventanas por donde desplegarlos. Consigna, visualizar hasta que se hagan realidad.

A veces el futuro toma forma de bola de nieve, se aparece con impulso para arrasar, te pisa los talones, espera al acecho después de dormir. Me gusta creer en la permanencia de los sabores, los colores, las almas, los abrazos. Por momentos quisiera conservar las vidas en una vitrina donde el tiempo no pase, que no se llenen de polvo. El presente muere para ser pasado, ¿será eterno el futuro? Vuelvo a pensar en las mariposas, metáforas de transformación, volando a morir al río. Entonces el futuro es dinámico y libre, posible de garabatear. Algo me late, ¿cómo no sentirme así? El futuro es cruzar el umbral de otra década con el puño en alto y el corazón nuevo/ de siempre.

Los 5 elementos de Iguazú

(A mi abuelo, ser a quien amo con toda la fuerza del universo)
Caudales de agua sonando estrepitosamente, con furia enérgica. Caen por los saltos de manera abrupta y se renuevan con más agua del río. El río tiene un curso cierto aunque es distinto cada día. El agua es purificación, renovación de la energía. Golpea la cara con el ímpetu de quien tiene el alma explotando de luz. Frescura.
El aire húmedo se cuela apenas entre la selva. Pasa denso entre las ramas y las hojas. Vuelan las aves con inmesa libertad. Tucanes, guacamayos, colibríes y jilgueros (los que a vos te gustan) que cantan armoniosamente. Los vencejos se lanzan a toda velocidad hacia las cataratas, se los ve como si se tiraran a un pozo, y es sólo una búsqueda de refugio. Las mariposas cautivadoras por el misterio de su belleza efímera, son metáforas de transformación. (También me has hablado de ellas por estos días.)
Aquí todo está vivo, encendido. El sol es el fuego que arde en la piel, que proyecta los arco iris donde desembocan las aguas.
La tierra de los pies descalzos y cansados. Colorada y caliente, hierve. Nos acobijó para el descanso. Nos trasladó.
En este viaje me quedo una vez más con el agua y el aire. La naturaleza me mostró su maravillosa inmensidad, lo sobrepoderoso. Lo abrupto de la vida. Los ríos que saltan y siguen su curso, nadie los puede frenar. No se puede empujar al río. En el aire quedan volando los pájaros y las mariposas libres. Y ahí espero encontrarnos siempre.