viernes, 15 de junio de 2018

lluvia roja

llueven planetas
chamusca la humedad
                barriendo deshechos
desanida la mujer que fuiste
aire espeso
engordando los muslos
cielo migrante
la lluvia te recuerda:
un día salió tu sol
luna incansable espera
lluvia roja
                no te quería
te espero
hundir las manos en ritos paganos
luna menguante
                intersticio
                               sol - noche
luna llena
lluvia roja
halago de lo perdido
luna nueva
                nace animosamente.

viernes, 4 de mayo de 2018

nada

no era nada
todo eso que sabías
los domingos de llanto
lo que creíste era el amor
no es nada
la muestra
una pregunta
la certeza en la explicación
no son nada
los días que soñaste
las células que acobijaste con dolor

viernes, 23 de febrero de 2018

bastaba


bastaba
cerrar la ventana cuando hacía frío de gato
alcanzar al espejo para peinarme la raya
una casa al aire libre
encerrarse para quedar a la intemperie
una pared en la araña
correr el mar para mirar la cortina
taparse los ojos para ver la inmensidad
la claridad perforando los párpados
acostarse a las 10
dormir con el cuerpo enterrado para que no te encuentren los moñitos
el faro en la ventana
la lumbre tenue y titilante de una vela de siglos atrás
las dunas desarmadas
la historia viva de un pueblo
               escupirle la cara a la modernidad
               sincronizarse con el tiempo y la naturaleza
               buscar la luna nueva
               un sol recostado en el mar
               el tornasol del ocaso
               la espuma de las olas
               el canto del gallo al amanecer
               bastaban 12 segundos de oscuridad

jueves, 22 de febrero de 2018

Ahí va el Polonio

Creía conocerme cada metro cuadrado de arena cada ranchito pero ta apenas llegué casi mucho me parecía nuevo Y hasta descuidado el pasto tan crecido Al fin y al cabo había venido fuera de temporada la última vez En la playa todo era mucho bueno nuevamente La arena bastante blanca las piedras las casitas dispuestas a la que me importa Descubrí que el rancho what a shity life ahora es un hostel nuevo y grande Lo más salado es la puesta del sol zarpada Las paredes de los ranchos blancos se ven con un tornasol naranja Los minutos siguientes cuando el sol se esconde el cielo queda vacío como el pecho un blanco incoloro ta Hasta que todo se cubre de un manto rosado Ya de noche pila de estrellas nunca ví tantas Y Cada doce segundos
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el faro echando luz

viernes, 9 de febrero de 2018

ya no es extraño extrañar-te

puedo decir si te extraño
¿puedo decir que no te extraño?
sí
bah, no
mentira
claro que te extraño
pasa que:
sos un hábito
como llegar y hojear el diario
o bañarse con mucho sueño
o sacar una foto del atardecer
mezclar leche con nesquik
ya no es extraño
esto de:
pensar- tus aromas
sentir- en vos.

inventario

papeles años 2000: en alguna caja
disco rígido: roto
compact discs: perdidos
dvds: archivados
micro sd 8 giga bytes: robada
micro sd 32 giga bytes: vacía
blog: poesías publicadas, incorporar relatos
nube azul: bastante vacía
nube celeste, amarilla y verde: casi llena
my space: desactivado, contenido recuperado
fotolog: en desuso, contenido nunca guardado
efebe: activo, hacer backup
molino de viento: casi lleno, desordenado
insta: efímero, archivo atomizado
armadillos: escondidos en el techo
heráclitos: muchos en las plantas
demogorgones: pocos en el baño
reptiles: algunos en la ventana
cicatrices: en la ingle (3)
quemaduras: en músculos papilares
España: extrasistoles en la cabeza

viernes, 2 de febrero de 2018

asesina

yo los maté a todos.
a partir de los 4 años
cuando comprendí la muerte,
a pesar de parecerle imposible a la tarotista clásica
y amargada de la avenida nazca,
los fui matando a todos.
uno a uno iban muriendo
trágicamente.
enfermedad terminal,
accidente fatal,
asesinato brutal,
imprudencia y mala suerte
sus causas de muerte.
me declaro culpable.
nunca maté a semilla,
a semilla sí que no la maté.
semilla era potencialmente muchas plantas.
me declaro inocente.
finalmente la botánica nerviosa
y mala tenía razón,
una nueva semilla no suplantará a la anterior.
a la próxima la voy a matar.
por las dudas que sea
potencialmente muchas otras plantas.
escucho una ambulancia
¿y ahora a quién maté?

miércoles, 31 de enero de 2018

high definition

estoy pensando
en lo que ansío
con otras formas
viene en poesías que aún no escribí
en libros acumulados/ por adquirir
veo el porvenir en fotos coloridas
sin rostros en alta definición
cuerpos con retazos de ropa
ciertos puntos del mapa que
a su vez, vienen con obras de teatro
y escritoras de otros continentes
con la mirada cálida sobre lo cotidiano
me recuerdan sentarme a tipear
sintiéndolo todo
jugarle al tiempo una rayuela
abril, qué bello abril
le temo pavura
hubiera sido
no había manera que sea
abril
le temo llanto
estiro esta sensación
de poesía liviana
y el tiempo que no importa
que no pasa
aún falta para abril. 

pluma del dolor/ para expulsar

tenía esta pluma del dolor, guardada en el cajón más oculto de mis obritas literarias. pude escribir, pude hablar hasta por los codos y el vientre (siempre con la convicción de que tenemos que hablar más de esto), pero no pude traspasar ese umbral que reside en la vieja discusión acerca de si es lo que define a una obra: su publicación. un día tuve el impulso, pero lo releí y decidí mejor no, demasiado personal, pensé, por qué tanta exposición autobiográfica. como si no me desnudara con cada poesía que escribo desde los 14 años. el temor entonces no era que me vieran desnuda, era que supieran cómo se sentía. hasta que gracias a una artista madrileña* volví a descubrir que para esto nací con un lápiz en la mano, para transformarlo todo en poesía. con la poesía se dan muchas batallas, con ella también luchamos las mujeres contra todo lo que nos quieren imponer a propósito de nuestra naturaleza.

gracias a los puños de estas mujeres escritoras** por ayudar a que me atreva a publicar, a reafirmar que debía hacerlo. ratón, manchita blanca, semilla, hay que nombrarlo todo. las invito también a ustedes a hablar, a escribir, a contar.

--

qué atesoro
en mi vientre hoy
latido de ilusión
la más profunda que sentí jamás
tanta plenitud
aprieta el botón del jean
explota el corpiño
hay que comer bien
me acuesto y pienso:
un alma incipiente
se abrió un huequito entre los dos
maravilloso desarrollo
obra mágica de la naturaleza
lanzo al espacio cohetes de ideas
tan surreal
el futuro se ve encantador.


la sangre irrumpe
transformándolo todo
Semilla no late más
ilusión se desintegró
vacío y angustia
miedo extremo al dolor
ansiedad de superar
de re-inventar
no atesoro más que:
un listado de nombres por llamar
un cuerpo empezado a cambiar.

cómo expulsar restos de mí
sangra y duele
el rojo cambió de color
nuevos sentidos para mi ser mujer
hay que terminar con esto
si casi no empezó
tenés que ser valiente
no te vayas a desangrar
los sueños se van por las cañerías
me doblo en el bidet
alivio y vacío.

un calendario de 9 meses que no fue
eventos sin panza
me miro mucho al espejo
caderas ensanchadas
quisiera adelgazar
usar mis pantalones preferidos
quisiera publicar muchos libros
quiero muchas cosas
tenés que ser paciente
no todo se puede controlar
siempre mis deseos fueron más rápidos que los días.

--

*http://www.eldiario.es/nidos/Cuerpo-embarazada-embrion-historia-abortos_0_732827460.html, por Paula Bonet.

**http://www.eldiario.es/nidos/escenas-intimas-hablar-aborto-espontaneo_0_693281500.html, por Luna Miguel.

jueves, 4 de enero de 2018

abrir el pecho musical

vuelvo a las letras
al rock oscuro
un puño que reconozco
en su tornasol
una guitarra con sabor a lágrimas
laberinto con las curvas de mis ideas
buscando algún canal de transmisión
hacia lo profundo
de nuestro arte melancólico
vagabundo y sin dueño
el destino trunco
de los incansables
cambiarse el nombre un rato
ser desconocidos
borrar las historias
publicaciones
conservar el perfil
qué me amarra a este sentimiento
de nostalgia y perdición
de sueños de juventud
desesperada
en tu reflejo me encuentro
me siento libre buscándome
suena una cajita musical
cada vez que me abro el pecho y hurgo

miércoles, 27 de diciembre de 2017

religión

adentrarse en la ficción
perderse en la literatura
deglutir páginas
devorar la pantalla
fanatismo por lo surreal
una devota de la fantasía
creyente de todas las historias
ofrenda a lo imposible
escapar por la costura de un libro
y no volver más.

martes, 21 de noviembre de 2017

Railay



Quisiera estar allí, donde el tiempo se abstiene en lo hermoso del sol cayendo en el mar. Lejos, donde lo absurdo del destino no nos encuentra. Juntos, soñando un horizonte infinito en las narices. Atardeciendo un cielo imposible, abarcando toda la naturaleza a nuestro favor.

Florecer



Hay que buscar el rincón, cambiar la tierra, incluso hasta encontrar sombra cuando el sol queme. Hay que arrancarse las malezas, las hojas secas, incluso hasta las hormigas. Hay que ahogarse en lluvias intensas, resistir tormentas, incluso hasta marchitarse. Hay que ser paciente, no se sabe cuánto llevará. Para florecer.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

hoy solo sé escribir

quizás tenga que sentarme a escribir
desde lo profundo
el vacío
una narración del cuerpo
entretejida con los sueños
creo que tengo que escribir, sí
hasta de la fe
la fe y las creencias en mi propio dios
contar desde la tristeza
la eterna reflexión sobre el tiempo
las trampas del tiempo
mirando desde la ventana
la cronología de una psiquis
susana contra el patriarcado
nuevas personajas
coexisten
todas hoy lloramos
debería sentarme a escribir
sobre el desconsuelo
la desilusión
también sobre la esperanza
no una esperanza mediocre
las esperanzas de las utópicas
múltiples
poderosas y brillantes

miércoles, 19 de julio de 2017

lo minúsculo

te extraño en el plato de comida,
el sazón de las especias
un ingrediente caro para darse un gustito
la abundancia sin desperdicio
en la sopa caliente con queso y pan
la olla humeante, desprendiendo aromas por el pasillo
en la charla de los comensales
en el muchas gracias, ¿un poquito más?
te extraño ahí en lo minúsculo de la educación.

sábado, 20 de mayo de 2017

sunset

el agua es su elemento
repite como un mantra debajo del agua tibia y cristalina 
los peces llevan todos los colores de su aura
ya no se mira las manos, son parte del medio
el sol le inyecta energía y el viento sensibilidad hacia todo lo que la rodea
al atardecer una pena dulce le recorre el pecho 
se pregunta por sus nombres
quién es
piensa en el concepto misterioso tiempo
una sensación de vacío le arquea los labios
entonces llega la noche y suenan melodías hondas 
corren brisas de imaginación 
miles de visualizaciones en un entre abrir y cerrar los ojos 
nunca creó tantos mundos como hoy

martes, 25 de abril de 2017

Coco

El coco tiene un aroma y sabor muy tuyo, muy nuestro. Como los caramelos "cremita" que me comprabas o los havanet que no se fabrican más, esa textura perfecta. Los coquitos de la panadería de abajo o los que te hice caseros una de nuestras últimas tardes al volver del trabajo. El coco y nuestras charlas hermosas, tu mirada azul. Hoy justito 25 estoy cocinando un flan de coco. Asomé la nariz para ver si estaba listo y cuando el aroma dulce me abrazó volví a sentir que vivís hasta en los sabores. Y disfruto cocinar cuando pienso que me estás enseñando, aplaudiendo, alentando. Cuando siento todo tu legado y la tradición familiar en mis manos. Fuiste el maestro de mi corazón. Y te extraño tanto que no dejo de pensarte ningún día y aunque va un mes más sigo sin creer que es verdad.

sábado, 18 de febrero de 2017

Segundo Veinte

Estoy sentada en el balcón con una pincita de depilar y la vista "que Dios te conserve" sacándole pelitos a mi abuela de la pera, estoy apoyada en la baranda mirando a Toti comer alpiste o a los autos pasar o a los vecinos caminar entre los árboles que decoran el paisaje. Estamos todos afuera porque es año nuevo y la radio ya cantó las doce, entren suplico que me dan miedo los fuegos artificiales aunque prendo una estrellita con el cuerpo bien alejado de mi mano.
Estamos sentados alrededor de la mesa larga comiendo fideos con tuco o haciendo el seder de pesaj con kneidalaj, pollo y matzá. Estoy parada frente a un cuadro con dos nenes descalzos y experimento por primera vez la sensibilidad social con apenas unos años de vida. Miro las fotos del bargueño, al lado de las copas de cristal grueso naranja, y me siento muy protagonista de la historia de esta casa.Estoy en la cocina, es el mediodía y recién vuelvo del jardín estoy con mi mamá que me compró los pin y pon en la librería de abajo. Almorzamos bifes que cocinó la aba y con el zeide mojamos el pancito, tinke le dicen. La aba y mi mamá me retan porque como como poco, hay chicos que no tienen para comer me dicen y me pongo a llorar sintiendo una gran pena adentro. Otra vez la sensibilidad social. Hoy es domingo, mi papá apoyado en los azulejos se está despidiendo de mí para ir a ver a Vélez, le pido que se quede un rato más.Estoy en el baño parada en el banco naranja para llegar a lavarme los dientes con el cepillito rosa, es que hoy me quedé a dormir. A veces me baño con el shampoo de la aba Revlon que tiene un olor muy especial.
Estoy acostada en la cama mirando la novela con mi mamá y la aba, durmiendo otra vez en el medio de mis abuelos, sintiéndome la nena más feliz y afortunada del planeta, comiendo bombones de fruta. Estoy acostada al lado de mi abuelo, está enfermo pero él siempre adelante con los faroles, está muy ilusionado porque me voy a casar. Lo abrazo y me apoyo en su pecho, le digo que lo quiero mucho y me dice yo también con la voz chistosa de siempre. Y nos quedamos un buen rato apretándonos en silencio, con la nostalgia de quien sabe que no hay para siempre, queriendo detener el tiempo y el espacio. Eso mismo que hoy se me escurre entre los dedos. Siempre supe que ser adulta dolía mucho.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Freezer

Queda poco de tu tuco y eso me hace llorar, como las frutillas. Vos vivís en los sabores que mi boca ha disfrutado tantos años. Ahí donde se mantiene la tradición, lo familiar, lo que solo se consigue en casa. Como el "tinke", el pancito que mojábamos en el bife los mediodías cuando volvía del jardín. Los aromas de tu olla eran únicos e inconfundibles. Y prepararlos también eran una manera de adorarme. Vos me decías que había aprendido bien de ustedes los cocineros, que me salía con buen sabor la comida. (También que manejaba bien aún cuando todos pensaban lo contrario) Siempre con tanta confianza en lo que hacía, creo que porque veías el esfuerzo y el amor que ponía a través de las manos. Ojalá me hubiera quedado algún beso en el freezer, algún abrazo apretado, una media sonrisa. Al menos tengo algunos secretos de tus recetas.

miércoles, 25 de enero de 2017

Mar de Andamán

Te quiero más que a mí vida y no estás acá, en el mundo material. Eso es muy complejo para la esfera de los sentimientos, que abarca todo mi cuerpo como un manto y lo rodea. En el mundo metafísico tu permanencia es maravillosa. Más la herida por la pérdida de tu abrazo sólido duele tanto, está tan abierta, que ni todo el mar de Andamán la puede cicatrizar.