Nadie debe perder su libertad, aquella que está en el agua, en el viento.
El vaivén de los árboles y las caderas al ritmo de la corriente del río, purifican las almas.
Lanzando penas como piedras, en un bienestar antiefímero.
Nadie es dueño del sol, ni de las montañas.
Ni siquiera son míos los besos que no te di.
Cuando no existe mañana y no sabemos cómo será volver, refresco mis pies antes de emprender la caminata
Me suelto el pelo en el ocaso y te abrazo al amanecer.
Aún sabiendo que quizás no nos pertenecemos, que nadie se pertenece.
Porque nadie debe perder su libertad, aquella que está en el agua, en el viento.
8 comentarios:
Totalmente cierto. Ni aún en esos lagos de calmas aguas ni aroyos de espuma galopante podemos adueñarnos del árbol en su montaña, nos sentimos libre en naturaleza, en ese vaivén donde el cuerpo se mezcla en semitono con las olas, y dejamos de ser espectadores de tanta belleza para empezar a pertenecer y ser parte del entorno. Somos montaña, viento, roca, lago y olmo en pie.
Que lindo es viajar. Que lindo tomar un mate ahí... ¿Donde es?..
Abrazo grande, compañera.
Tincho.
Está bien, hay libertad en el viento, en el agua, en la naturaleza. Pero ella es libre así sola. Y nosotros en nuestra jodida mente también, pasa que lo natural nos libera un poco esa cosa del cerebro... Pero en la ciudad se puede ser libre también, sólo es cuestión de seso. En una autopista y en el más verde de los pastos. Bah, digo.
Te mando un abrazo.
Mauro
PD: Definitivamente me vas a tener que enseñar como es esa cosa de edición de blog y que queda re chuchi porque al mío sólo le cambio los colorcitos...
sabri! como te fue en el sur?
arreglemos algo para vernos, besote!
gabi
Agus-tincho, es en el río Azul, en el Bolsón!
Ese rio siempre nos inspira; con cada visita, con cada sendero. Espero hayas podido experimentar su cuna, en el glaciar azul, es, simplemente, majestuoso.
Un deleite tus palabras
Hermosa foto.
Buen texto.
"Ni siquiera son míos los besos que no te di"...esta frase me dejó pensando!...simplemente, hermoso
Me encantaría despojarme de este cuerpo que màs de una vez me aprisiona. Con todo, no es posible y estoy contento de que así sea. Ahora mismo revivo en mi cuerpo, como Helen Keller hizo ( bue, + o -), todas estas cosas q describís.
Y quedo un poco atrapado con estas ideas tuyas, no sé si será contemplación o qué, pero pierdo mi libertad, por decisión propia, esto es, libremente, por unos segundos. SO you blows my mind.
CP
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