A quien inquieta mis días.
Vamos a caminar por las nubes, a pasear por la rambla.
Vamos volando alto, que las almas son eternas, no saben del pasar de los años.
Vamos a saltar fuera de los contextos, de lo esperado.
Vamos a dorarnos la piel, mientras disfruto de tu andar junto al mío.
Vamos andando porque todo sucedió sólo, justo como lo buscamos.
Vamos atolondrados, porque aún corremos desaforados cuando el destino nos muestra su cara más bonita.
(No dejes de morder la púa, me gusta tu picardía.)
Vamos juntos, ojos de cielo.
Y es el secreto más precioso que guardé.
