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lunes, 10 de agosto de 2009

Inercia abandónica

Por qué a veces seguimos sólo por inercia, cuando ya sabemos que no vamos a llegar.

Por qué a veces seguimos, aún cuando ya no podemos ni queremos, tan sólo para no traicionarnos y no nos damos cuenta que más traicionero es hacer por llegar, pero sin sentir.

8 comentarios:

SABRINA FISCHBERG dijo...

Por obligación seguimos, querida.

O por un hecho social, que nos coesiona, nos empuja, se nos impone desde afuera.

O por cobardía. O impaciencia.

O por sacarnos un peso de encima, y sentir un poco la levedad del ser. (Será insoportable, pero esta vez le deseo.)

SABRINA FISCHBERG dijo...

Necesito llegar. Quiero llegar.

Amorexia. dijo...

aveces somos adictos al fracaso, no habrá de dejarse espectativa, hay que llegar al final para decepcionarse...

Deshora

ericram dijo...

Muchas veces necesitamos darnos la cabeza contra la pared para reaccionar.
Besos.

Eric dijo...

Pasamos buena parte de nuestra vida abusando de la inercia.

Un beso

Edu dijo...

La inercia es una de las fuerzas más importantes.

Un beso

wani dijo...

me pasé. estate bien, un beso!

Anónimo dijo...

En mi caso, porque no tengo nada que perder y mucho por ganar. Claro que, uno siente lo que hace, tmb lo q deshace y, para mi, vos ya llegaste hace mucho tiempo!!!