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sábado, 20 de mayo de 2017

sunset

el agua es su elemento
epite como un mantra debajo del agua tibia y cristalina 
los peces llevan todos los colores de su aura
ya no se mira las manos, son parte del medio
el sol le inyecta energía y el viento sensibilidad hacia todo lo que la rodea
al atardecer una pena dulce le recorre el pecho 
se pregunta por sus nombres
quién es
piensa en el concepto misterioso tiempo
una sensación de vacío le arquea los labios
entonces llega la noche y suenan melodías hondas 
corren brisas de imaginación 
miles de visualizaciones en un entre abrir y cerrar los ojos 
nunca creó tantos mundos como hoy

sábado, 18 de febrero de 2017

Segundo Veinte

Estoy sentada en el balcón con una pincita de depilar y la vista "que Dios te conserve" sacándole pelitos a mi abuela de la pera, estoy apoyada en la baranda mirando a Toti comer alpiste o a los autos pasar o a los vecinos caminar entre los árboles que decoran el paisaje. Estamos todos afuera porque es año nuevo y la radio ya cantó las doce, entren suplico que me dan miedo los fuegos artificiales aunque prendo una estrellita con el cuerpo bien alejado de mi mano.
Estamos sentados alrededor de la mesa larga comiendo fideos con tuco o haciendo el seder de pesaj con kneidalaj, pollo y matzá. Estoy parada frente a un cuadro con dos nenes descalzos y experimento por primera vez la sensibilidad social con apenas unos años de vida. Miro las fotos del bargueño, al lado de las copas de cristal grueso naranja, y me siento muy protagonista de la historia de esta casa.Estoy en la cocina, es el mediodía y recién vuelvo del jardín estoy con mi mamá que me compró los pin y pon en la librería de abajo. Almorzamos bifes que cocinó la aba y con el zeide mojamos el pancito, tinke le dicen. La aba y mi mamá me retan porque como como poco, hay chicos que no tienen para comer me dicen y me pongo a llorar sintiendo una gran pena adentro. Otra vez la sensibilidad social. Hoy es domingo, mi papá apoyado en los azulejos se está despidiendo de mí para ir a ver a Vélez, le pido que se quede un rato más.Estoy en el baño parada en el banco naranja para llegar a lavarme los dientes con el cepillito rosa, es que hoy me quedé a dormir. A veces me baño con el shampoo de la aba Revlon que tiene un olor muy especial.
Estoy acostada en la cama mirando la novela con mi mamá y la aba, durmiendo otra vez en el medio de mis abuelos, sintiéndome la nena más feliz y afortunada del planeta, comiendo bombones de fruta. Estoy acostada al lado de mi abuelo, está enfermo pero él siempre adelante con los faroles, está muy ilusionado porque me voy a casar. Lo abrazo y me apoyo en su pecho, le digo que lo quiero mucho y me dice yo también con la voz chistosa de siempre. Y nos quedamos un buen rato apretándonos en silencio, con la nostalgia de quien sabe que no hay para siempre, queriendo detener el tiempo y el espacio. Eso mismo que hoy se me escurre entre los dedos. Siempre supe que ser adulta dolía mucho.