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domingo, 2 de octubre de 2011

punto de fuga


estrecha mi cintura se mueve ágilmente
huyendo tras una melodía
cortando el aire que falta entre los cuerpos
dibujando un pasadizo
entre lo que existe y lo que no
buscando un roce
encontrándose a sí misma
siendo más que un perímetro, un diámetro
el contorno de un deseo
una utopía que vuela junto al viento
ya no es el aire entre los cuerpos
respira libertad
una bocanada de destino incierto
una insignia en el abdomen
marcada con fuego
cuando aún rondaba la inocencia
y el huracán del tiempo no había pasado
nada vuelve, todo se queda
un punto de fuga sin retorno

sábado, 17 de septiembre de 2011

Hermético


En el fondo del cuerpo, llevaba un enigma. Indescifrable e incierto, como las palabras que solía pronunciar. El lenguaje, su mayor virtud, no podía desenmarañar el nudo de su herida profunda y altiva, que iba desangrando cada parte de sí.

La muerte del enigma era el permanecer, sólo así podría continuar. Sus ojos, ofuscados por la niebla de signos, no le permitían ver el camino. Necesitaba ahora otro renacer, inconsciente, irreal, daba lo mismo. Dar vida a una nueva encrucijada, hasta dejarla morir una vez más para seguir.
Con el cuerpo mutilado, iba escupiendo lo que intentaba comunicar, mientras no hacía más que perderse entre preguntas y exclamaciones. Conocía el mundo tras las heridas, pero no podía permitirse que escapara algún enigma. Suponiendo que ahí estaba el código compartido: en sacarle provecho a las incomodidades que se refugiaban en la rutina.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

especie en extinción


mi naturaleza se retuerce de pena
desperdiciada en un rincón
soberana de un imperio
que aún no hayó descendencia
en un tiempo anacrónico
lleva un nombre en sus entrañas
abre sus sentidos
estimulados por las formas y colores y sonidos
creció junto al miedo de perder sus raíces
es tronco sólido
ramas que exploran el mundo
flores bellas y frágiles que resplandecen
mi naturaleza forja un camino
con fuerza
sin saber de otras especies.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Nylon

El nylon que cubre el sillón de tela importada
el frio de la habitación que mis hijos dejaron hace tiempo
la sonrisa de mi marido en blanco y negro
la araña del comedor que ya no alumbra reuniones
el espejo, que mira a este rostro arrugado al pasar.

Caminar vestido de traje, una mañana invernal
en medio de infinitos cuerpos autómatas
no perciben que estoy ahí
no les importa qué estoy pensando, ni sintiendo
ya no quiero este trabajo que consume mis días
quizás ellos tampoco desean el suyo
pero no hay posibilidad de conexión
caminamos en silencio
encerrados en una cápsula invisible
escuchando música, leyendo el diario
ignorándonos.

Un futuro que late en mi mente, incierto
una caricia desconocida, distante
exigencias y esfuerzos que nadie comprende
historias que nacen como olas impetuosas
que estallan golpeando contra una roca
o mueren llegando a la orilla ya sin fuerza, inconsistentes
un mar de dudas, de asuntos no resueltos
una playa de arena caliente,
quema como el miedo de no sentir la brisa
cuerpos y rostros que se alejan hacia el horizonte
dibujando un paisaje entre lo perfecto y desolado.

La cama de mi hermana desarmada e intacta
los sueños no cumplidos en la almohada
sus artesanías incompletas
las que le quedaron por inventar
una hebra dorada en el peine con el que desenredaba su cabello largo
una palabra de afecto que hace eco en mi cuerpo vacío
un grito que no pude soltar
y su cuerpo yaciendo en mis brazos.

viernes, 22 de julio de 2011

fantasmas peleándole al viento


los fantasmas corren la noche, la mañana
llenos de lágrimas hondas
de sueños cortados con tijera
atravesando el viento con brazos débiles
queriendo tocar lo inalcanzable
sin mirar las huellas de sus pasos gigantes
ansiosos, firmes
valientes al amanecer
temerosos al llegar el ocaso
quiero perderlos
vuelven a mí
buscan llenar sus bolsillos de sueños reciclables
tapándose los ojos, las orejas
no quieren oír sobre el camino que dejaron
no quieren ver la transfiguración de los cuerpos
cuando entraron a la casa arrasaron con todo
nos dejaron en sombras
guardaron un suvenir apretado en las manos
un papelito, una quitapenas
su invisibilidad abre el juego
podemos simular que no están
rodar por el pasto
sentir la brisa en las mejillas
acariciar la piel tensa
armar un bricolaje de utopías

sábado, 16 de julio de 2011

En un Soplo Profundo en Luna Plateada

Porque los 26 años no vienen solos... Vienen acompañados de velada artística y fiesta!






jueves, 30 de junio de 2011

Desencuentro

¿Por qué cuesta sudor
un secreto logrado en medio de una comedia?
¿Dónde empieza el destino
de un niño que espera tras su dulzura?
¿Para qué necesita el hombre
una lágrima vendida por gloria?
¿Cuándo llega el tranvía
para un loco vuelto barro?
¿Cómo se codea el amor
con un cuerpo que sólo ve a través del espejo?

Si dos historias van por caminos paralelos,
no hay preguntas para su desencuentro.

domingo, 5 de junio de 2011

inundación

debes llorar ahora mismo
que tu boca experimente ese sentimiento negado
ajeno y luego tan tuyo
como la primer gota de lluvia que choca con el toldo
extraña
un caudal de agua sonando estruendoso
sin consuelo
como tu pena que llora por dentro
como la lluvia triste
impulsiva
un desazón en la vereda gris
como tu boca que calla
como tus lágrimas apretadas en la garganta
sin poder ver más que un cielo oscuro
una baldosa mojada
sólo el olor a humedad fresco en la nariz
el agua que cayó solemne
lo miraste con ojos mojados por la ventana
como las sonrisas que dibujaste alguna vez
y ahora son fotografías
ahogadas en la inundación

jueves, 5 de mayo de 2011

naturalmente muertos - vivos

somos una soledad tallada en medio del bosque
un árbol que olvidó su tronco
un mirlo abrigado por la noche soñando libertad

llevamos marcas de un tiempo remoto
tachadas por la luna
caminan con el sol, al ritmo de su renacer
y sus ríos parten hacia el horizonte
donde esperan y resisten

somos el futuro, el peor recorte del pasado
la cualidad que nadie distingue
la tierra que llora cansada de tanta banalidad
cada uno es un lobo esforzándose en medio de la nieve
por alcanzar las alturas de la montaña de la codicia

una luz se distingue cuando alcanzamos los molinos
cuando queremos olvidar esta muerte de lo valioso
y nos llamamos por nombres reales con la boca llena de peces

somos lo que sobra, lo que falta
el grito que hace eco en el viento
utópicos de los juncos caídos / sólo semillas

miércoles, 6 de abril de 2011

Instrucciones para pasear un perro

Pasear a su perro, requiere casi la misma atención que conducir un automóvil, debe saberlo desde el comienzo. Los ojos bien abiertos, los sentidos dóciles a todo lo que ocurre alrededor. Deberá dejar el cuerpo flojo, dispuesto a seguir los movimientos de su mascota, los pies bien firmes al suelo y lleve un calzado cómodo.

Una vez ya predispuesto, diríjase a la correa y agítela suavemente, para que el sujeto en cuestión se acerque. Pase el brazo por su panza, sosteniéndolo, y conteniendo sus movimientos bruscos, por la felicidad que sentirá de percibir que saldrá a dar un paseo, abróchele el collar. Antes de salir cerciore dos o tres veces que la hebilla del mismo se encuentre segura. Enganche la correa al collar y enlácela alrededor de su muñeca, para que resista mejor a los tirones sin que se le escape de la mano.

Salga de su departamento. Si opta bajar por las escaleras, hágalo al trote, ya que su perrito bajará a los puros saltos y lo hará descender rodando si no sigue su velocidad. Salgan juntos a la calle. A penas pise la primera baldosa, sienta el aire fresco golpeándole la cara, consecuencia del envión del canino. Camine ligero, alternando con salticados para alcanzarlo, siempre con el brazo extendido lo más lejos posible. Cada cinco pasos mire a ambos lados, adelante y hacia atrás, alertando la presencia de otro animal. (Si divisa alguno, alce a la mascota y hulla para el lado contrario, están en peligro.) Además no debe dejar que tome con la boca objetos tirados como huesos, o pañuelos descartables, para lo cual debe dar un tironcito corto pero firme, trayendo para sí al perro. Lo mismo si intentara cruzar la calle mientras pasan los autos. Cuando observe que huele insistentemente el suelo y da vueltas en el lugar, similar a cuando persigue su propia cola, deténgase y espere observando algún horizonte, su mascota está por orinar o defecar. El paseo, ha llegado a su fin.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Cómo escapa del sueño un soñador

Hubo un día que comprendí todo
el planeta era una inmensa porquería vestida de verde y rosa
a veces intento soñar un poco menos para vivir un poco más
pero mirar más allá sin aferrarse al pasado
es difícil para alguien que camina donde yo
en la cornisa del realismo mágico, de la cordura.


Desde la inconsciencia vuelve un beso, un abrazo, una caricia suave
un hombre que me llama desde lejos, desde la mismísima oscuridad
donde los locos ríen, los amantes lloran, a la vez que adoran su eternidad
el sueño vuelve hacia mí, como una paloma mensajera a su destinatario
inconsistente mi cuerpo teje nuevamente ilusiones sin límites
estiro los brazos, abro mi corazón
mujer que olvidó su inteligencia
cuando la soledad le calaba los huesos.


jueves, 3 de marzo de 2011

Teshuvá

Como querer desandar un camino que nunca tuvo retorno, como evitar que se consuma una vela cuya mecha llegó al final. Como querer darle al pobre todos los platos que no degustó, y contemplar un paraíso que la humanidad con su mano ha devastado, como extrañar un abrazo que ya no vamos a recibir, así se siente el arrepentimiento. No hay estado de pureza que lo haga a un lado, cuando la inocencia ya fue ultrajada. Lleva la silueta de un hombre que quedó lejos, al igual que los trenes que ya no volverán a la estación. Calan hondo los recuerdos de un tiempo que el propio accionar destruyó, el intento de correr hacia atrás es tan imposible como en un sueño donde los pies no se pueden despegar del suelo. Duele una sonrisa desdibujada en el rincón de los acusados, laten las manos porque sus caricias fueron despreciadas. El pasado es un lugar oscuro, que pesa en el pecho, a la vez que se añoran sus tiempos dorados en el alma. Una contradicción constante entre lo dulce y lo amargo cobijado por dos caminantes que amaron sin fin, hasta que no hubo perdón que les alcanzara, y sus calles se tiñeron de un color negro como el odio. Y la impotencia es tan grande como la del sol cuando no puede brillar opacado por la luna, aún sabiendo que si se juntasen en un eclipse lograrían un resplandor desconocido. Como querer volar sin alas, mientras el cuerpo no puede dejar su quietud, como el deseo que está a punto de estallarle adentro, así se siente el arrepentimiento.

martes, 18 de enero de 2011

Cosificación

Hay un teléfono que late por no poderse comunicar, que no aguanta esperar a que la voz llegue desde el otro lado. Recuerda las entonaciones al charlar de la novela, las exclamaciones al comentar el noticioso. Está sufriendo porque no puede confirmar que quien busca aún existe. No concibe la ausencia de su interlocutor, que sea cierto es el máximo temor. Marca un número remoto, sin destino, mientras le es inconcebible que ya no le pertenezca a nadie. Prefiere quedarse en sus tiempos de antaño, en las fotos de rostros amarillos, con el marcado a disco, con una toma de dos patitas. Prefiere asumir una desaparición que le raje el cuerpo, antes que convertirse en teléfono celular, donde queriendo y sufriendo se escribe con las mismas letras. El desencuentro es infalible, el cable se desenchufa y queda sangrando por la herida.

viernes, 7 de enero de 2011

La solidez de la indiferencia

Observaba la roca sólida de orgullo, filosa como una palabra de sus labios. La misma dureza que en su pecho dolorido, los mismos tonos grises del techo de una habitación triste recién pintada de encierro. Sus manos tallaron la piedra hasta desangrarse, hasta dejar figuras incógnitas resistentes a la erosión. Marcas perdurables en un tiempo invisible. Así quería grabarse ella, en la parte más oculta de aquel hombre que la observaba indiferente. La veía desvanecerse, golpearse contra las peligrosas puntas que la paciencia no supo limar. No la socorrió. Más bien la dejó yaciendo junto a la roca tallada, lo único que la memoria del hombre no podría borrar.