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martes, 29 de julio de 2008

Un consuelo para consolar a los desconsolados (de amor)


¡Qué viva el consuelo, che!

Consuelo de pensar que fue un día feliz. Consolémonos los desconsolados buscando algún consuelo tonto, que nos distraiga por un rato.

Por qué será que siempre el mar nos revuelve, para después tirarme en la orilla. Mientras sigas esquivando el recuerdo, no vas a poder consolarme, y esta vez no voy a desistir.

Consuelo es ver otra vez el horizonte, luego de aquella infinita tormenta gris, que nos colmaba de humo endemoniado. Es cerrar con fuerza los ojos, intentando encontrarte en algún sueño, de alguna siesta, de algún verano.

Consuelo es creer que mientras sigas viendo mi esqueleto pasar, algo de tu inconsciente se va a soltar.

Consuelo es pensar en el portarretrato que no quiero que muevas de aquel aparador.

Este es un consuelo de amor, para olvidar el tiempo oxidado.

Este es un consuelo de amor, para que no te olvides de la ocurrente caprichosa cariñosa.

Este es un consuelo de amor, para no soñar tantos mares y ríos en el paraíso inventado.

Es un consuelo para consolar a los desconsolados de amor, que no saben cómo conciliar su pena por tanto desamor y desconsuelo olvidado en el olvido del tiempo oxidado.

martes, 22 de julio de 2008

Tanto como que de contradicciones me lleno



Tan dentro como fuera, tan haragana como inquieta, tan sería como risueña, tan antipática como amable, tan fría como susceptible, tan estúpida como inteligente, tan repetitiva como ocurrente, tan obsesiva como indiferente, tan dependiente como autosuficiente, tan cambiante como convincente, tan desastrosa como irreal, tan conservadora como liberal, tan impulsiva como racional, tan sumisa como manipuladora, tan distraída como observadora, tan torpe como hábil, tan adulta como infantil, tan maldita como compasiva, tan tímida como extrovertida, tan ilusa como pesimista, tan peleadora como pacifista, tan tranquila como animada, tan callada como charlatana, tan lenta como apurada, tan desconsiderada como preocupada, tan cándida como avivada, tan prolija como desordenada, tan egoísta como dada, tan rechazada como reclamada, tan friolenta como acalorada, tan cuerda como desquiciada.

Ni el tiempo, ni el viento, me movieron de aquí.

23 inviernos.

jueves, 17 de julio de 2008

"Yo tengo una casita que es así y así..."

“La casa protege al soñador”, escuché un día. Me ahogo en esta penumbra, en este encierro. Me ahogo en este espacio tan estrecho. El viento, ay, suerte que aún me airea. Oh, el aire, que me renueva las palabras. Sueñitos que se re-inventan.

miércoles, 9 de julio de 2008

Casi sin pestañar


"La costumbre nos teje diariamente
una telaraña en las pupilas."
Oliverio Girondo

Abre los ojos y automáticamente su cabeza comienza a funcionar. O continúa, luego de trabajar durante toda la etapa onírica.

Levanta la persiana, abre la ventana, corre la cortina y sacando su torso afuera, permite que le llegue el viento. Su cuerpo color rosado, con color de mañana, comienza a percibir que le ha llegado el momento de la resignación. Momento paralelo al de comprender la distancia que siempre existe entre el mundo sensible y el inteligible.

Constantemente hay personas viviendo en cada uno de los mundos. Están aquellos que ven la vida a través de anteojos oscuros que trastocan la visión sobre la realidad y están quienes andan con los ojos bien abiertos, casi sin pestañar.

lunes, 7 de julio de 2008

Domingomariposa


Hoy recordé esa sensación de domingo fuera de casa. De a ratos se cree que no fueron hechos para uno, por lo menos no para individuos singulares. Pero hay tantos olores ricos... Entrar a la librería, tímidamente, casi olvidando que el amor por la literatura y los libros nació junto conmigo. Sumergirme luego en bibliotecas inmensas, sin saber dónde mirar primero. Creer por un rato, que la diversidad de actividades que realizamos a diario, no nos permiten terminar de conocer. Que deberíamos dedicar semanas enteras sólo a lectura. Y después te das cuenta que el tiempo ya nunca es para vos, que los momentos nunca se armonizan, los intereses tampoco. Siempre como el salmón, siempre contra la corriente. Que hasta una comedia te hace lagrimear. Y otra vez pensás en el tiempo, que se escabulle. En que todo lo que viviste se aleja. Pensás que todo tiempo pasado hace rato que fue mejor. Descubrís que es el mes de tu cumpleaños… y que tal vez sea ese el sabor reflexivo y melancólico. La gente siempre busca algo para joderte cuando te ponés un año más viejo, nosotros mismos nos jodemos. Contando, comparando, proyectando. Cuándo vamos a vivir sin la presión de aparentar ser normales. Cuándo vamos a resignarnos a la adultez, a dejar de creernos niños ingenuos, refugiándonos del mundo cruel. Siempre esa contradicción que no puedo resolver, siempre el anhelo de pequeñez, quizá sea mi estatura la que me confunde. Y me siento en el piso, doblo mis piernas, las aprieto contra mí, y me arrastro hasta el rincón, me hago mas chiquita, escondo la cabeza, y me acurruco con fuerza. Hasta que me busques, hasta que me avises, que ya puedo verme grande, pero sin que me duela. Y sino, hasta que me susurres que soy mariposa. Puro vuelo y colores, aunque más no sea por ese único día, hermoso y domingo.



sábado, 5 de julio de 2008

De sueños cosidos, de dobles almohadas

En esa cama fraccionada. Hoy de caras infladas con un juicio menos, de besos en la frente regalados por compromiso avisado, de cuidados dulces y maternales. De sueños cosidos, de dobles almohadas. Si el sol se cuela por la ventana, la llenará de esa energía que dan ganas de levantarse y andar. A la espera de alguna voltereta mágica del azar, que me distraiga de las viejas y mismas historietas. Fantasías temblorosas como las gelatinas diarias.

Y cuando tiemblo yo también al igual que mi gelatina de frutillas, cuando muero de miedo, cuando me aterra la idea de chocar contra alguna armadura caballeresca… Mejor quedarse en la condición real de existencia.

No te pienso, no. Ya no nos tomamos la mano para caminar. (¡Vos eras tan claro, y yo… tan necia!) Oh, la distancia, mi amor. Sólo alguna fuerza coactiva supra mundana nos podrá anudar. Y no la voy a esperar ¡Y vamos a liberarnos por fin! Basta de tanto sujeto sujetado, de tanta idealización sistemática. Basta de correr tras ilusiones bobas, de reposar donde no cabemos. Que no se congele la acción en las palabras. De tanta confusión identitaria, puede salir volando algún punto. Retengamos la lagrimita a punto de caerse, por no encontrar esa partecita de la galaxia deseada para recorrerla acompañada. Hay que sacarse los falsos anteojos, y abrir los ojos. Que no duelan las muelas, que no nos invadan las penas.