Para leer En Un Soplo Profundo en una plantilla adecuada a la pantalla de tu teléfono móvil ingresá a http://enunsoploprofundo.blogspot.com/?m=1

domingo, 27 de abril de 2008

Pobre Anastasia, la pobre


Pobre Anastasia, se sentía tan fea a veces. Pobre, siempre esperando. Anastasia era la princesa de los nadies, de los que caminaban distraídos. Anastasia. Pobre.
Como una ilusa, se ilusionaba cada vez que una estrella fugaz cruzaba el cielo (y más seguido también). Lloraba por cada imagen archivada, por cada momentito que ya no iba a volver.
Nunca pudo dejar de preocuparse por sus despreocupados.
Anastasia… igualita a un espantapájaros. Pero sabía a frutillas (con jugo de naranjas).
Pobre… Aunque en verdad, no siempre fue tan ingenua. Ella supo lastimar también, de tantas ganas de vivir, de tanto miedo de quedarse sin tiempo.
Juega a ser la celestina, la fabrica de sonrisas, la mejor consejera.
Imagina los castillos que no le sientan. Sueña con sus príncipes de colores. Piensa en otras vidas.
Un día se fue a un parque de diversiones que siempre extrañó. Y no volvió más. Pobre la pobre de Anastasia.

2 comentarios:

Xaj dijo...

Todos soñamos con castillo y balcones. Con julietas hermosas de pelo largo y venenos que se hayan pasado de prospecto.

La vida es un cuento mal contado.

Saluditos, abraxos muchos.

Xaj dijo...

"Suerte no ser la unica soñadora."
No, no lo sos. Somos un puñadito de ilusos acurrucados en alguna esquina.

Yo tambíen en la facu miraré bien por los pasillos, a ver si puedo descifrar quien posee esas alitas azules de mariposa.

Saluditos y abraxos, de los grandes.